ATROFIA MAXILAR E IMPLANTES CIGOMÁTICOS

¿QUÉ ES Y CÓMO SE TRATA HOY LA ATROFIA MAXILAR SEVERA?

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para colocar dientes fijos

Existen situaciones en las que el hueso que forma el maxilar superior “se encoge”, se hace más pequeño hasta, a veces, literalmente desaparece. Esto es lo que se conoce como: “bocas sin hueso” o “bocas con poco hueso”. El resultado final es un maxilar superior compuesto por senos maxilares muy neumatizados que contienen mucho aire y están separados de la boca por un fino tabique de hueso de muy pocos milímetros de espesor. Familiarmente se habla de maxilar con “poco hueso” o “sin hueso” como para colocar implantes dentales convencionales. En la actualidad utilizamos el hueso del pómulo, o hueso cigomático, para anclar implantes y colocar dientes fijos en 24 horas.

¿QUÉ SON LOS IMPLANTES CIGOMÁTICOS?

Un implante cigomático es un implante más largo de lo habitual que, partiendo del hueso residual del maxilar, se ancla en el hueso cigomático, malar o hueso del pómulo. El hueso cigomático tiene la característica de no atrofiarse como el hueso maxilar tras la pérdida de los dientes naturales.
El implante cigomático se utiliza para sujetar dientes fijos en maxilares atróficos evitando la necesidad y las complicaciones del uso de injertos de hueso en el seno maxilar, nariz o cresta alveolar. Así, los implantes cigomáticos son la opción de preferencia para rehabilitar los dientes perdidos de personas a las que no se puede colocar implantes regulares, ya que sus bocas presentan poco hueso maxilar.

Zygomatic Implant

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA ATROFIA MAXILAR?

La atrofia maxilar generalmente aparece después de extracciones dentales, bien sean por razones de infección dental tras caries, fracturas o por infecciones periodontales alrededor del diente como la periodontitis o la “piorrea”. El encogimiento óseo del maxilar también se produce tras la pérdida de implantes dentales o por fracaso de injertos óseos. Es típico que la atrofia maxilar se manifieste con mayor gravedad en los sectores posteriores de la boca cuando fracasan injertos de seno. La falta de hueso maxilar puede estar influenciada por factores hormonales y así es frecuente que se muestre en mujeres de mediana edad. Finalmente la falta de hueso maxilar puede aparecer como consecuencia del tratamiento resectivo de neoplasias que afectan el macizo craneofacial.

VENTAJAS DE LOS IMPLANTES CIGOMÁTICOS SOBRE LOS INJERTOS DE HUESO

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de éxito a un año

La primera ventaja es que evitamos complicaciones del injerto óseo y minimizamos los riesgos de la intervención. Siguiendo la filosofía ZAGA para colocar implantes cigomáticos, no necesitamos una zona dadora de hueso (por ejemplo la cadera). Lógicamente, si no utilizamos injerto de hueso, tampoco dependeremos de que éste prenda o tenga éxito, ni tendremos que esperar meses sin dientes o con una dentadura de quita y pon a que ésto ocurra.
El porcentaje de éxito de un procedimiento con injertos de hueso es aproximadamente del 80%. Dicho de otra forma, los injertos de hueso fallan en un 20% de los casos. El porcentaje de éxito al año de un tratamiento con implantes cigomáticos es del 97%. En otras palabras, solo fallan en un 3% de los casos.
El tratamiento de la falta de hueso o atrofia maxilar con injertos de hueso requiere aproximadamente 12 meses de duración hasta la colocación de los dientes. Por el contrario, el tratamiento de la falta de hueso o atrofia maxilar con implantes cigomáticos siguiendo la filosofía ZAGA, necesita menos de 24 horas para colocar una prótesis fija en su maxilar.